No tengo miedos, tampoco dudas. Sé perfectamente cual es "mi gente". Sé de maravilla en quién debo confiar y quien me la clavaría por la espalda nada más que me diese la vuelta. Sé claramente quien daría todo por mí, y quien no daría ni una uña postiza. Sé perfectamente quien me valora, y también conozco de sobra a la gente que no tiene las narices suficientes para decir las cosas como hay que decirlas, a la cara. ¿Conclusión? Quien me quiera perfecto, yo le querré más aún. Será mi amigo hasta el infinito, y más allá. Apostaré todo con él, y saldré ganando. Pero, quien no me quiera, mejor dicho, quien me quiera, pero como enemiga. Que espere, que allá voy, para enemiga, yo.domingo, 23 de octubre de 2011
No tengo miedos, tampoco dudas. Sé perfectamente cual es "mi gente". Sé de maravilla en quién debo confiar y quien me la clavaría por la espalda nada más que me diese la vuelta. Sé claramente quien daría todo por mí, y quien no daría ni una uña postiza. Sé perfectamente quien me valora, y también conozco de sobra a la gente que no tiene las narices suficientes para decir las cosas como hay que decirlas, a la cara. ¿Conclusión? Quien me quiera perfecto, yo le querré más aún. Será mi amigo hasta el infinito, y más allá. Apostaré todo con él, y saldré ganando. Pero, quien no me quiera, mejor dicho, quien me quiera, pero como enemiga. Que espere, que allá voy, para enemiga, yo.
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